Internacionales

Copa América y los ex-patitos feos

Después de 4 partidos tramitados y dejando de lado la derrota de La Sele 1-0 ante Colombia, esta Copa América Argentina 2011 como que no me está gustando tanto. Partidos de muy pocos goles, que a fin de cuentas es (o debería ser) el objetivo del fútbol, me deja con la sensación de que ofensivamente están mostrando muy poco, como que juegan más a no perder que a ganar (tuve un flash back a la 1ra ronda de Sudáfrica 2010).

Y si, yo se que el fútbol ha cambiado, los planteamientos no son como hace 10 años y algunas selecciones han subido de nivel, pero con todo y eso me sigue faltando fútbol. Muy resultadistas, mi humilde opinión.

Pero bueno, como en todo siempre hay un punto positivo y ese me lo dejó ayer el partido Brasil vs Venezuela, o mejor dicho Venezuela para ser específicos, que puso muy en claro que ya no es el patito feo de la CONMEBOL y el comodín de puntos para las otras selecciones.

No me gustan los partidos que terminan en cero goles, ya lo dije arriba, pero me dió cierta satisfacción ver como una selección prácticamente sin historia pero ordenada defensivamente y con buena marca, le sacó un puntito a Brasil, de quién no hace falta citar sus numerosos títulos, reconocimientos y figuras.

Y aunque se ve que todavía falta más peso en ataque para crear jugadas de más peligro, el avance en el futbol de la vinotinto es muy evidente gracias a una palabra: PROCESO. De la que aquí tanto se habla pero nunca se hace, y cuya única aplicación nos dio el resultado conocido de Egipto 2009.

Pastoriza, Richard Paéz principalmente y ahora Farías han hecho a la selección de Venezuela crecer, evolucionar y lo más importante COMPETIR, no solo participar. ¿Pruebas? Clasificación de la sub-20 a Egipto 2009 con pase a cuartos de final, dejaron de terminar últimos en la tabla de eliminatorias desde el 2001 rumbo a Corea-Japón 2002 y han logrado victorias importantes como en “Centenariazo” en el 2004.

Muy bien por Venezuela y su Federación. Solo que al final me quedé con la misma frustración de siempre… ¿Por qué nosotros no podemos hacer lo mismo?

La Sele Recuerdos

Un sábado cualquiera

(Otro post que tenía x ahi guardado) :P

Un sábado cualquiera, de un mes cualquiera y un año cualquiera. Quizás hasta un partido de eliminatoria cualquiera. ¿Qué más dan los detalles cuando ese gol en contra al minuto 6 vaticinada el resultado de siempre? Hasta que algo diferente empezó se empezó a gestar sobre ese césped cualquiera.

Se jugaba el minuto 72 cuando el estadio – quizás a media capacidad – enmudeció y los gritos de la afición roja empezaron a dibujar en el terreno de juego el color de una historia diferente, luego de que Duilio Davino le cometiera falta a William Sumsing y el tiro libre cobrado por Rolando Fonseca reventara en el fondo del marco defendido por Osvaldo Sánchez.

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Entonces, era el 16 de junio del año 2001, partido eliminatorio hacia el Mundial Corea-Japón 2002 en el invencible Estadio Azteca entre la selección de Costa Rica y la selección de México, quienes no pasaban por su mejor momento pero que nunca habían perdido de local en una eliminatoria mundialista.

La previa del partido había estado cargada de polémica por los roces de Hernán Medford con la prensa mexicana, la disconformidad que sentían los mexicanos con el pobre rendimiento mostrado por el “TRI” al mando de Enrique Meza y la eterna rivalidad entre ambos cuadros.

Quizás se pensaba como posible un resultado favorable para los ticos. Pero siendo realistas en la mayoría de las mentes mexicanas era solo una posibilidad lejana y un temor quizás infundado por la superioridad que había demostrado en antaño y les había dado el apelativo de “Gigantes de la Concacaf”. A fin de cuentas, México estaría muy mal, pero seguía siendo México; y Costa Rica estaría muy motivado pero seguía siendo la pequeña Costa Rica.

Por todo eso, el silencio de la impotencia invadió el estadio con ese gol de Fonseca. La barrita tica brincaba celebrando al tiempo que en las pupilas de la afición mexicana se asomaba el temor de una posible derrota, materializada a solo 3 minutos del reglamentario. Nuevamente Fonseca remata, Sánchez rebota y Hernán Medford pone el final feliz a un partido jugado con entrega, convicción y hambre de victoria.

Por primera vez en la historia, las risas en el “invencible” coloso de Santa Úrsula eran ticas y las lágrimas y el sabor amargo de la derrota mexicanas, Costa Rica salía engrandecida y México cabizbajo y humillado. Por primera vez el día cualquiera de visita a suelo azteca, era un día diferente.

Cabe decir que Costa Rica no ganó porque México estuviera mal. Ganó porque creyó que podía hacerlo, porque jugó con ambición, porque sobre la cancha no eran 11 jugadores sino un equipo que se tuvo fé y se dejó de complejos de inferioridad.

No fue necesario estar ahí para acariciar también la victoria y disfrutar de lo que fue llamado “El Aztecazo” en similitud a lo sucedido en la final del Mundial del 50 entre Brasil y Uruguay en el Estadio Maracaná. Simplemente aquella felicidad con matiz de orgullo y revancha traspasó cada frontera donde se encontrara un tico viendo el partido.

Han transcurrido 10 años desde entonces, pero basta con ver la repetición de los goles o hablar de aquella tarde inolvidable lograda por Alexandre Guimaraes y su generación de jugadores, para revivir la satisfacción y la dulce miel del triunfo que selló la página de una historia diferente para el futbol costarricense.

 

La Sele Recuerdos

El verano de los sueños

(Esta es una entradita que hice el año pasado en mi otro blog “Conectando Puntos” y que quiero compartir ahora en Sentimiento Futbol)

El 11 de junio de 1990, 11 jugadores de un país debutante en copas del mundo y desconocido hasta aquel momento saltaron al terreno de juego con la camiseta pegada al pecho y la firme convicción de darlo todo en los 90 minutos que venían.

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Fue en el estadio Luigi Ferraris en Génova y frente 30.867 aficionados, que Héctor Marchena sirvió un pase a Claudio Jara y éste, de taquito colocó el balón en el punto exacto para que Juan Cayasso con borde interno izquierdo venciera al meta Leighton y acompañado del aplauso del público, trazara las primeras líneas de lo que – a mi criterio – son las páginas más doradas de la historia del futbol nacional mayor hasta hoy día. Era el minuto 49 y los corazones de miles de ticos explotaron de alegría.

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La selección ya había empezado a soñar luego de obtener por primera vez en julio de 1989 el pase a la máxima cita futbolística del orbe. Y al cruzar aquel balón la línea de meta todos esos sueños y los de miles de ticos se comenzaron a materializar. Al cabo del tiempo reglamentario gracias al orden del equipo y a la extraordinaria actuación de Luis Gabelo Conejo que detuvo cada remate que amenazó su arco, la pequeña Costa Rica se hacía grande frente a los ojos incrédulos del mundo y una atónita selección de Escocia que salía derrotada y “humillada” con el 1-0 en las espaldas.

La Prensa británica habló del encuentro como la peor derrota sufrida por Escocia en la historia y escribió “¡Paren el mundo… nos queremos bajar! Desastre en Génova. Humillación sufrida a manos de Costa Rica. Avergonzados y masacrados por los panaderos y fabricantes de candelas de una república bananera. Francamente apestamos… Escocia fue la carcajada mundial, después de ser humillados por un equipo de desconocidos y semiprofesionales, que tienen que complementar el futbol con otras ocupaciones para ganarse la vida.”*

Nuestra “Sele”, fue la primera de Centroamérica en obtener una victoria en Copas Mundiales frente a un equipo Europeo, pues ni México que ya llevaba varios participaciones lo había logrado y también la primera en ganar su primer partido en un mundial. Y tal como el periodista de La Nación Rodolfo Marín escribió en su nota sobre el partido contra Escocia, ese día “Se ganó a los escoceses, a la historia, a la lógica, a nuestro propio miedo, a intentar ser más de lo que somos y al pesimismo de muchos compatriotas”.*

Algunos creerán que Italia 90 fue el fruto de un proceso ordenado, pero lamentablemente la desorganización siempre ha sido nuestro talón de Aquiles y esa vez no fue la excepción. La selección mayor no tuvo una gramilla para entrenar, ni más camerino que detrás de las graderías del Estadio Nacional, ni más implementos que medias viejas y balones en mal estado; pero contrario a romper con su fuerza de voluntad y fe las circunstancias contribuyeron a la obtención del boleto, como lo dijo Germán Chavarría: “Toda nuestra frustración nos sirvió para que nuestra generación se llenara de coraje y afrontara con hombría los partidos de la eliminatoria”*

Pero aquella no era la única gloria que tocarían en Italia. El 16 de junio el combinado nacional a pesar de perder por un respeto excesivo a la siempre poderosa selección de Brasil, lo hizo sólo por la mínima logrando que los tricampeones salieran silbados del estadio Delle Alpi en Turín y que el mismísimo Pelé los felicitara por el partido. Esa derrota aún les permitía clasificar, siempre y cuando empataran el 20 de junio con Suecia, que había llegado al mundial como una de las mejores selecciones europeas.

La imagen de la clasificación a octavos de final se resquebrajó al minuto 31 cuando Johnny Ekström venció a Gabelo Conejo poniendo el 1-0 en la pizarra. En ese momento, el pesimismo puedo haber invadido a los jugadores haciéndolos sentir eliminados y desesperados con el transcurrir de los minutos, pero esta selección era especial. No eran los jugadores más experimentados, ni los mejor preparados y talvez ni siquiera los más técnicos del área, pero tenían algo (además de vergüenza deportiva) que me atrevo a decir le ha faltado a las generaciones siguientes: ¡Coraje!

Nunca bajaron los brazos y tanta lucha puso el 1-1 al 74” luego de un cabezazo de Roger Flores. Pero tenían algo más… No eran conformistas; así que siguieron buscando el gane y al minuto 86 con el pase a octavos ya bajo el brazo, Guimaraes la cabeceó para que Medford la clavara hasta el fondo y la imagen de la segunda ronda pasara a ser una realidad indiscutible.

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Hoy se cumplen 20 años del partido ante Escocia y de aquella hazaña, y a pesar del tiempo me es imposible ver los goles de la sele (principalmente el de Medford) sin sentir un nudo en la garganta. Me emociona hasta las lágrimas recordar que aquellos debutantes “panaderos” demostraron que no hay destinos escritos para quienes tienen la valentía luchar y poner todas sus ganas, entrega y sacrificio por ese ideal, por ese sueño que parecía inalcanzable, aunque el mundo lo creía imposible…

Esta no es una historia de futbol nada más, es la historia de una generación de ganadores dispuestos a sudar sangre por acariciar la grandeza, romper paradigmas y vencer la limitación de pensamiento. Es una historia de vida como muchas otras que deciden escribir con su propia letra y estilo.

La Selección de Italia 90 no fue gloriosa por ganarle a Escocia y a Suecia o por clasificar a octavos de final, sino por demostrar que cuando SE QUIERE, SE PUEDE; y que la lógica, la historia y los prejuicios no existen cuando se tiene la firme convicción de escribir una página diferente.

Si, Checoslovaquia nos eliminó dolorosamente, pero eso no deforma en ningún modo lo que en Italia construimos a puro corazón y alma, sólo demuestra que siempre hay más que mejorar, más que aprender, más que escalar, más que anhelar y más porque luchar…

* Citas de “Historia de los Mundiales de Futbol” Tomo 7, La Nación, 2010

La Sele

MI opinión sobre CRC y la Copa Oro

[Como está en el título en mayúscula, esto es MI opinión sobre lo sucedido en la Copa Oro con La Sele, asi que son libres de cuestionarla, apoyarla, debatirla y hasta rechazarla, pero seguirá siendo MI opinión] :D

Como aficionada al fútbol y – por obligación – a La Sele, no puedo sentirme satisfecha con el rendimiento que mostramos en la Copa Oro, mínimo debimos haber llegado a semis aunque México nos volviera a recetar, y si no lo hicimos es más que claro que fracasamos. Pero la pregunta del millón ¿De quién es la culpa?

Yo se que la opinión general y la moda es decir que de Saborío, pero yo no lo comparto. Cierto que como delantero su trabajo es hacer goles, cierto que parece que llevó un curso de cómo botar goles hechos y que nadie más votaría (bueno, el Chicharito ^^), cierto que desespera que en 4 partidos solo hiciera un gol y que tras de eso se diera el lujo de votar 2 penales. Pero ya hablando en serio ¿Es culpa solo de Saborío? Yo digo que no.

Hay que recordar que el fútbol es un deporte colectivo, donde el trabajo lo hacen 11 jugadores y no solo uno ¿Qué hicieron los otros diez? Bueno, nueve, porque Navas salvo un par de errores fue el único que hizo su trabajo. Más de uno fue a la Copa Oro a turistear, a “lucirse” a ver quién lo fichaba y no a jugar para el equipo.

Porque seamos claros, a Salvatierra le quedó muy grande la camiseta, ni de central ni de lateral. Aplauso por su gran campaña con la LDA pero en La Sele fue un “colador”, y le robaron la espalda en casi todas las jugadas, para muestra el gol de Honduras (Ahí tienen otro para crucificar con Saborío, sino se la pela ganábamos 1-0, ajá). Acosta… ¿Saben que fue lo único bueno que hizo? Sacar al Chicharito llorando en el partido de México y pegarse a Guardado, pero ¿Qué más?

¿Y que me dicen de Celso? Si cuando estaba en el Saprissa era una de las grandes promesas del futbol tico, ahora es uno de los grandes lunares de la selección y de la Copa Oro. ¿Y San Bryan Ruiz? ¿El jugador estrella del Twente y el más sobrevalorado caro de la Copa? Solo en el partido de Honduras le quitaron/perdió 5-6 bolas que terminaron en contragolpes peligrosos, sin mencionar su nivel promedio y su gran falta de liderazgo en la selección, máxime llevando la banda de capitán.

Ah, y casi se me queda el mejor lateral de este país, el segundo jugador más caro de La Sele, el que Dios guarde nos falte en una convocatoria porque sino… el sorprendente(mente malo) ¡Junior Díaz! En serio, yo quiero entender y pienso y pienso y no logro saber ¿Qué le ven los DTs de este país? ¡Y de cualquiera!

Y ahí la lista de jugadores y carencias en todas las líneas del equipo podría seguir por los siglos de los siglos, porque el nivel general de La Sele está muy por debajo del que necesitamos si queremos de verdad aspirar a Brasil 2014. Falta no solo fútbol, sino liderazgo, entrega y compromiso.

Ahora, tampoco se puede culpar nada más a los jugadores porque no se alinean ni se convocan solitos, claro que hay responsabilidad del cuerpo técnico tanto de los asistentes que recomiendan jugadores que no están ni han estado nunca para La Sele, como del director que los alinea partido tras partido sin dar la talla.

Lo bueno a mi criterio de la Copa Oro es que dejó expuestas todas nuestras debilidades y sobre eso debe ahora trabajar Lavolpe, porque lo realmente importante es lo que haga de acá en adelante. Se le respeta que debe haber un proceso pero también se tienen que empezar a ver resultados, avances claros y no pasitos de un partido si y el otro no.

Conclusión: Nos espera una eliminatoria muy dura con equipos como Panamá que vienen subiendo, y si Lavolpe sigue convocando jugadores que vienen a pasear y ver a la familia de gratis, que juegan bien en sus equipos pero que no rinden en La Sele, o que ni siquiera vienen con ritmo de juego… Mejor vamos alistando un saco para todos los goles que nos van a clavar y comprando pantallita para ver otro Mundial solo por TV.