Luego de la descalificación de CR en los Juegos Panamericanos Guadalajara 2011, al perder 3 a 0 con México, se desataron los comentarios de siempre en contra de los futbolistas y lo pésimo que es nuestro fútbol. Lo curioso, es que apenas 3 días atrás para la afición, esa misma selección era magnífica y grandiosa por haber derrotado 3 a 1 a Brasil.
Entonces me quedó la duda ¿Decepciona la Sele o se ilusiona más de la cuenta la afición? Yo creo que ambas. Ni éramos los mejores por ganarle a Brasil, ni somos lo peor del mundo por perder con México. Sencillamente somos un combinado más del montón.
Si somos objetivos, hay que reconocer que le ganamos a una selección verdeamarela bastante pobre (comparada con el nivel regular de Brasil) que apenas le había alcanzado para sendos empates con Cuba y Argentina.
Nosotros ganamos porque las cosas se dieron, porque Brasil estaba más presionado que nosotros al gane y ese gol al minuto de partido los desconcentró, gol que ni los mismos ticos esperaban. Luego, con un poco de inspiración y la complicidad de la mala definición brasileña sacamos el resultado.
Ese gane será un buen dato para el historial estadístico, pero los que lo vivimos sabemos que no le ganamos al jogo bonito. Sirve también para demostrar que los nombres en la cancha no cuentan ni ganan partidos; lo realmente importante es el nivel y aprovechar las oportunidades.
Pero la afición tica, tan escasa y deseosa de alegrías futbolísticas, lo disfrutó, lo celebró… y se la creyó; para que luego México nos recodara la realidad de nuestro nivel, precedido por un pobre 1 a 0 con Cuba y un contundente 3 a 0 con Argentina. Y por ilusionarse más de la cuenta y perder la perspectiva de las circunstancias, la afición convirtió a la Sele Panamericana en héroes y villanos en días.
Ahora, no libro de responsabilidad total a los jugadores, porque en ocasiones nos confiamos y en otras ni nos la creemos. Pero todo eso, y la falta de una idea de juego y un esquema efectivo no es tampoco culpa solo de los jugadores, el cáncer empieza desde arriba.
Con una Federación sin carácter e incapaz de desarrollar un verdadero proceso; unos “dirigentes” buenos para estirar la mano cuando la Sele gana un dinero, pero pésimos para apoyar los procesos y ceder los futbolistas para los ciclos de trabajo, pasando desde lesiones inventadas hasta uso de los reglamentos y estatutos a conveniencia.
¿Y los cuerpos técnicos? ¿Los formadores de futbolistas? Se molestaron cuando Lavolpe criticó los procesos menores, pero es un secreto a voces que nuestros futbolistas tienen carencias muy básicas de formación, no solo tácticas y técnicas, sino de actitud deportiva: sin espíritu competitivo ni disciplina y a puro conformismo y mediocridad con los resultados y objetivos.
En resumen, los alegrones de burro de nuestro fútbol son responsabilidad de todos, por nuestro fútbol de plaza de pueblo desde el ángulo que se vea. Por eso, no se vale alzar en hombros y luego apedrear a los futbolistas como si fueran los únicos responsables de las improvisaciones con las que trabaja nuestra Federación ¿O ya olvidaron que esa sele fue un rejuntado de última hora de Watson?
Levantar la voz es justo y necesario, pero de manera objetiva e igualitaria. No critiquemos que los jugadores son engañados, si los primeros engañados son los aficionados, que por un simple resultado se creen ya dueños y merecedores de la gloria.
Fotografía tomada de Goal.com
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