Desde ayer que Pablo Daniel Antonio Gabas recibió la nacionalidad costarricense, las redes sociales se han llenado de opiniones encontradas sobre si debería o no ser contemplado para vestir la roja y jugar con la selección mayor de Costa Rica.
El tema de los futbolistas naturalizados ha sido centro de muchas discusiones, foros y opiniones en muchos otros países de mundo, matizados por el nacionalismo, la lógica, la razón y hasta los colores de camisetas que no son precisamente las nacionales.
El escenario de la pasada Copa Mundial Sudáfrica 2010, tuvo la participación de 44 jugadores naturalizados para un promedio de 1.4 jugadores por selección nacional, dato que nos recuerda que la historia del fútbol está plagada de jugadores que vistieron (o visten en la actualidad) la camiseta de un país diferente al que nacieron. Ejemplos sobran:
- Mauro Camoranesi, nacido en Argentina y campeón con Italia en el Mundial Alemania 2006.
- Gonzalo Higuaín nacido en Francia y juega para Argentina.
- Nani, nacido en Isla Cabo Verde y juega para Portugal.
- Los polacos Miroslav Klose, Lukas Podolski, y el brasileño Cacau que juegan para Alemania.
- Marcos Senna, nacido en Brasil y representó a España.
- Owen Hargreaves, nacido en Canadá y 39 veces internacional con Inglaterra.
- El recordado Oliver Neuville, nacido en Suiza y seleccionado alemán.
- Patrice Evra, Patrick Vieira de Senegal, y Claude Makélélé del Congo que lo hicieron para Francia.
- Los brasileños Deco y Pepe, con la camiseta de Portugal.
- Uno de los casos más curiosos: Luis Monti. El argentino fue sub-campeón en Uruguay 1930 con la albiceleste y campeón en Italia 1934 con la Squadra Azzurra.
Y claro, Alexandre Borges Guimaraes. El brasileño naturalizado tico que en Italia 1990 hizo el pase de cabeza para el tan recordado gol de Hernán Medford ante Suecia, ese por el que a muchos aún se nos hace un nudo en la garganta cada vez que lo recordamos.
Quizás la diferencia en la mayoría de estos casos vs el de Pablo Gabas sea la edad. Muchos crecieron e iniciaron sus carreras deportivas en los países que posteriormente representaron; Gabas debutó en el 2002 en CR y ya había jugado con CA Juventud Católica de Argentina y el Necaxa de México. Pero aunque el proceso sea diferente, el resultado de todos es el mismo.
Desde mi criterio personal, si hay un jugador costarricense por nacimiento y uno naturalizado que pueden jugar una posición en el nivel requerido, la primera opción debe ser el costarricense por nacimiento. Pero la realidad es que actualmente no tenemos un creativo con mejor o igual nivel que Gabas. A mediano plazo Golobio se perfila a ocupar ese puesto, pero mientras eso sucede no veo por qué no apoyarnos en la experiencia y el talento disponible.
El fútbol por más pasiones que provoque, no deja de ser una industria más en la que no se puede discriminar a un profesional calificado para desempeñar un puesto por su origen y menos si está reconocido como ciudadano de una nación por la ley.
Uno no es solo del lugar donde nació, sino del que se siente parte. Las palabras de Pablo Gabas me parecen sinceras cuando expresa su sentimiento hacia la tierra que le ha dado de comer y en la que formó su familia.
Estoy harta de jugadores sin compromiso en la Sele y para los que formar parte de la tricolor es solo una vitrina y no un honor como en antaño. Yo quiero una selección que de verdad ame, respete y le pese la camiseta de Costa Rica, que se entreguen en la cancha como la de Italia 90. Y si todo eso lo aporta más un jugador naturalizado que uno nacido aquí, pues bienvenido sea que mucha falta nos hace.
Desde que se jugó la primera fecha de la Liga BBVA con sendas goleadas del Real Madrid y el Barcelona, los diarios españoles e internacionales han vuelto a señalar el abismo cada vez más notable entre los 2 grandes vs los demás equipos españoles tanto en lo deportivo como en lo financiero.
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