El verano de los sueños

(Esta es una entradita que hice el año pasado en mi otro blog “Conectando Puntos” y que quiero compartir ahora en Sentimiento Futbol)

El 11 de junio de 1990, 11 jugadores de un país debutante en copas del mundo y desconocido hasta aquel momento saltaron al terreno de juego con la camiseta pegada al pecho y la firme convicción de darlo todo en los 90 minutos que venían.

Imagen de previsualización de YouTube

Fue en el estadio Luigi Ferraris en Génova y frente 30.867 aficionados, que Héctor Marchena sirvió un pase a Claudio Jara y éste, de taquito colocó el balón en el punto exacto para que Juan Cayasso con borde interno izquierdo venciera al meta Leighton y acompañado del aplauso del público, trazara las primeras líneas de lo que – a mi criterio – son las páginas más doradas de la historia del futbol nacional mayor hasta hoy día. Era el minuto 49 y los corazones de miles de ticos explotaron de alegría.

Imagen de previsualización de YouTube

La selección ya había empezado a soñar luego de obtener por primera vez en julio de 1989 el pase a la máxima cita futbolística del orbe. Y al cruzar aquel balón la línea de meta todos esos sueños y los de miles de ticos se comenzaron a materializar. Al cabo del tiempo reglamentario gracias al orden del equipo y a la extraordinaria actuación de Luis Gabelo Conejo que detuvo cada remate que amenazó su arco, la pequeña Costa Rica se hacía grande frente a los ojos incrédulos del mundo y una atónita selección de Escocia que salía derrotada y “humillada” con el 1-0 en las espaldas.

La Prensa británica habló del encuentro como la peor derrota sufrida por Escocia en la historia y escribió “¡Paren el mundo… nos queremos bajar! Desastre en Génova. Humillación sufrida a manos de Costa Rica. Avergonzados y masacrados por los panaderos y fabricantes de candelas de una república bananera. Francamente apestamos… Escocia fue la carcajada mundial, después de ser humillados por un equipo de desconocidos y semiprofesionales, que tienen que complementar el futbol con otras ocupaciones para ganarse la vida.”*

Nuestra “Sele”, fue la primera de Centroamérica en obtener una victoria en Copas Mundiales frente a un equipo Europeo, pues ni México que ya llevaba varios participaciones lo había logrado y también la primera en ganar su primer partido en un mundial. Y tal como el periodista de La Nación Rodolfo Marín escribió en su nota sobre el partido contra Escocia, ese día “Se ganó a los escoceses, a la historia, a la lógica, a nuestro propio miedo, a intentar ser más de lo que somos y al pesimismo de muchos compatriotas”.*

Algunos creerán que Italia 90 fue el fruto de un proceso ordenado, pero lamentablemente la desorganización siempre ha sido nuestro talón de Aquiles y esa vez no fue la excepción. La selección mayor no tuvo una gramilla para entrenar, ni más camerino que detrás de las graderías del Estadio Nacional, ni más implementos que medias viejas y balones en mal estado; pero contrario a romper con su fuerza de voluntad y fe las circunstancias contribuyeron a la obtención del boleto, como lo dijo Germán Chavarría: “Toda nuestra frustración nos sirvió para que nuestra generación se llenara de coraje y afrontara con hombría los partidos de la eliminatoria”*

Pero aquella no era la única gloria que tocarían en Italia. El 16 de junio el combinado nacional a pesar de perder por un respeto excesivo a la siempre poderosa selección de Brasil, lo hizo sólo por la mínima logrando que los tricampeones salieran silbados del estadio Delle Alpi en Turín y que el mismísimo Pelé los felicitara por el partido. Esa derrota aún les permitía clasificar, siempre y cuando empataran el 20 de junio con Suecia, que había llegado al mundial como una de las mejores selecciones europeas.

La imagen de la clasificación a octavos de final se resquebrajó al minuto 31 cuando Johnny Ekström venció a Gabelo Conejo poniendo el 1-0 en la pizarra. En ese momento, el pesimismo puedo haber invadido a los jugadores haciéndolos sentir eliminados y desesperados con el transcurrir de los minutos, pero esta selección era especial. No eran los jugadores más experimentados, ni los mejor preparados y talvez ni siquiera los más técnicos del área, pero tenían algo (además de vergüenza deportiva) que me atrevo a decir le ha faltado a las generaciones siguientes: ¡Coraje!

Nunca bajaron los brazos y tanta lucha puso el 1-1 al 74” luego de un cabezazo de Roger Flores. Pero tenían algo más… No eran conformistas; así que siguieron buscando el gane y al minuto 86 con el pase a octavos ya bajo el brazo, Guimaraes la cabeceó para que Medford la clavara hasta el fondo y la imagen de la segunda ronda pasara a ser una realidad indiscutible.

Imagen de previsualización de YouTube

Hoy se cumplen 20 años del partido ante Escocia y de aquella hazaña, y a pesar del tiempo me es imposible ver los goles de la sele (principalmente el de Medford) sin sentir un nudo en la garganta. Me emociona hasta las lágrimas recordar que aquellos debutantes “panaderos” demostraron que no hay destinos escritos para quienes tienen la valentía luchar y poner todas sus ganas, entrega y sacrificio por ese ideal, por ese sueño que parecía inalcanzable, aunque el mundo lo creía imposible…

Esta no es una historia de futbol nada más, es la historia de una generación de ganadores dispuestos a sudar sangre por acariciar la grandeza, romper paradigmas y vencer la limitación de pensamiento. Es una historia de vida como muchas otras que deciden escribir con su propia letra y estilo.

La Selección de Italia 90 no fue gloriosa por ganarle a Escocia y a Suecia o por clasificar a octavos de final, sino por demostrar que cuando SE QUIERE, SE PUEDE; y que la lógica, la historia y los prejuicios no existen cuando se tiene la firme convicción de escribir una página diferente.

Si, Checoslovaquia nos eliminó dolorosamente, pero eso no deforma en ningún modo lo que en Italia construimos a puro corazón y alma, sólo demuestra que siempre hay más que mejorar, más que aprender, más que escalar, más que anhelar y más porque luchar…

* Citas de “Historia de los Mundiales de Futbol” Tomo 7, La Nación, 2010


2 Comentarios

  • 8 mayo, 2012 - 3:56 AM | Enlace permanente

    Me parece tu pagina de gran valor y excelente argumento. He guardado tu sitio en mis favoritos!

  • Pingback: Sentimiento Fútbol » Pablo Gabas en la Sele ¿Si o no?

  • Deja un comentario

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

    *

    Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>